jueves, 21 de enero de 2016






"And I hope you realize just how rare she was. And I hope you still think about her from time to time with a mixture of regret and nostalgia. She was worth it, you know. But she's not going to chase you anymore, a girl like that moves her own pace".




Me voy, ¿vale? Esta vez seré yo.
Que sí, que tal vez tengan razón, que “ni tú eras para tanto ni yo para tan poco” y que quizás no hacía falta que te hiciese para siempre vistiéndote de páginas y tinta para no olvidarte jamás.
Que no, que no pienso quedarme a ver cómo nos convertimos en el humo de tus promesas. Que desde el día en que verte no me hacía sonreír entre beso y beso tu nombre ya no me hace temblar y cuando me das la mano no se entrelazan más que ideas absurdas que me gritan que te la suelte, porque sé que es mentira. Deja de venderme felicidad barata a cambio de borrarme las lágrimas de no verte, deja de fingir que no sabes cuánto te quise, deja de ignorar que vernos, después de tanto, te sorprende.
Siempre lo supiste, verdad.
Que tenerte era el mejor sueño que podías quitarme en las noches a oscuras, que aunque marcharas mis ojos no dejarían de buscarte. Que me importabas demasiado, que me quedaba más vacía que un piso después de la mudanza cada vez que te cambiabas de casa. Que te quería. Que te quería tanto. Que te quería como a nadie. Que te quería. Te-que-rí-a. Por la mañana, de vacaciones, en invierno y en primavera, con sonrisa puesta o por los suelos, entre horas, por encima y debajo las sábanas, con los temporales de otoño y el viento de las olas, cuando amanecías y cuando te oscurecías, cuando me querías cerca y cuando no, a las tres de la mañana en las noches feas y a las cinco y media en las tardes con amigos. Incluso cuando te marchabas con otra sin cerrar la puerta, incluso después de llorarte.
Tú, me querías en los ratos feos.
 Pero ni sabes de qué color son mis ojos cuando el Sol se asoma a iluminarte ni por qué me gusta pintarte de palabras entre hojas desnudas, ni si los borrachos beben porque no supieron quedarse a hablar con la pluma, ni que ahora soy yo la que tengo la llave, ni que locuras como esta suelen pasar pocas veces.
Sabes, habrá habido muchas. Más guapas, menos tristes, altas, bajas, ebrias, rubias, morenas. ¿Pero que te quisieran más de lo que yo te quise? Hay que tener cojones.
Sabes, sé que le escribo a susurros de algún sueño tuyo extraño que no llegarías a entender-

que si escribo "te quise" en vez de " te quiero" es porque esta es la página que termina nuestra novela; para siempre.  

                                                                              FIN

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