domingo, 13 de septiembre de 2015




“¡Los suspiros son aire, y van al aire!
¡Las lágrimas son agua, y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿Sabes tú adónde va?”-G.A.Bécquer


Pues no tengo ni idea de adónde va, Bécquer. Llevo unos días con esta duda por la cabeza. ¿Cuánta gente ha querido? ¿Cuántos no han sido correspondidos? Lo extraño, es que alguien decida poner el corazón en las manos de otro y que este lo coja sin romperlo. Lo normal, es que acabemos todos despedazados.
¿y las ilusiones?
¿y las sonrisas?
¿y el tiempo?
¿y los planes juntos?
Nada. No te queda nada.
Pero, claramente, no pueden olvidarse sin más. Todo ese amor tiene que andar perdido por alguna parte.
Tal vez todos tenemos una cierta cantidad de amor que nos dan cuando aparecemos en este mundo y poco a poco hay que ir devolviéndolo. ¿Será eso? Quizás por eso las cosas no funcionan.
Tal vez el amor no se pierde, sino que se escapa en esa flor que te paras a oler cada mañana al salir de casa, se convierte en un amanecer precioso, baila entre las teclas del piano y juega con las cuerdas de la guitarra, se esconde en la sonrisa del chico que te cruzas, grita en las tormentas y llora con el rocío de la mañana. O se viste de tinta y papel.
Tal vez las cosas no van bien, porque hemos dejado de buscarlo. Y él se ha cansado de buscarnos a nosotros. Voy a acabar encontrándote, lo juro. Y cuando lo haga te guardaré en la cajita de mi corazón y te pediré que arregles las humedades que han acabado agrietándome, que le eches una capa de pintura a este rojo más bien grisáceo, que vuelvas a recubrirla de terciopelo suave.
¿Sabes cuál es el principal problema de haberme roto? Que corto. Los suspiros, se han ido al aire y tanto viento ha afilado los cantos. Suerte que las lágrimas se fueron al mar; las olas acarician la orilla y con el tiempo los bordes se están tornando romos.

Ya sólo me queda buscarte bajo las piedras o detrás de las sombras, ya que en el cielo y en el océano no hay ni rastro tuyo.

Yo (no) te he olvidado.

Por eso te escribo. 

viernes, 4 de septiembre de 2015






"What's meant to be will always find its way".-Unknown




Tres horas/ 3 hours
Esa mañana, cuando el Sol se presentó en mi ventana me dijo que había callado al viento para que no ahogara una sola palabra nuestra. Me contó que las hojas de los árboles estarían en silencio, expectantes, y que las nubes se habían negado a irse si nadie las empujaba. Que ya te había pasado a visitar antes y que le habías susurrado mi nombre al oído.
Mientras rodeaba la piscina, se me iban ocurriendo mil finales distintos y no me atrevía a preguntarte cuál te gustaba más. "Finales". El único problema era que yo quería principios.
Dicen que todo lo bueno acaba, pero no veía la razón por la que tenía que dejar de caminar de tu mano. Te miraba de reojo de vez en cuando, para ver si a ti te paseaban las mismas dudas por la cabeza, y tu me mirabas sin saber qué decir.

That morning, when the Sun appeared in my window told me he had hushed the wind so none of our words could be missed. He explained that the tree's leaves were going to keep quiet, anxiously, and that the clouds didn't want to move, since no one was pushing them. That he had already visited you and you had whispered my name.
Meanwhile I circled the pool I came up with some different endings,  I wasn't sure about which one would you prefer. "Endings". The only problem was that I wanted beginnings instead.

It is said that all the good things at some point, come to an end; but I couldn't understand why I had to stop walking by your side. I looked at you sideways, to see if the same thoughts were passing through your mind, and you looked at me without knowing what to say. 

Una hora y media/ one and a half hour
Desayunamos todos juntos y alguien te cogió el sitio. Un sitio que, sin duda alguna, era a mi lado.
Quedamos para una hora después.
Al decir adiós te giraste otra vez y creo que no hicieron falta palabras para saber que nadie de los dos quería quedarse solo.

We had breakfast all together and someone sat in your chair. The one that, obviously, was next to me. 
We decided to meet an hour later.
When you said "goodbye", you turned back once more and I think that no words were needed to know that none of us wanted to stay alone. 

Media hora/ 30 min
Todavía no entiendo cómo fui capaz de hacer el equipaje sin meterte dentro de él.

I still don't understand how I could pack my stuff without keeping you with me. 


Cinco minutos / 5 min
No quería decirte adiós.

I didn't want to go. 

Tres minutos./ 3 min 
Descubrí un nuevo refugio: entre tus brazos.

I found a new home: in your arms. 

59 segundos./ 59 sec
Te dije "cuídate mucho, ¿vale?",porque al igual que todo este tiempo, los "te quiero" se decían sin decir te quiero. Nos cogimos, casi, una vez más de la mano y te la cogí fuerte. Fuerte, porque quería coger al Tiempo, cogerlo y decirle que le daba mi vida si me hacía aquel momento eterno.
Te miré a los ojos y volví a caer en ellos. Me di cuenta de que no eran sólo verdes, también un poco marrones, como los míos. Tendrías mis ojos en los tuyos, para siempre. 
Quería decirte que me has hecho la persona más feliz en mucho tiempo y que, en cierto modo, te quiero, en mi vida. Y lo gritaría a los cuatro vientos si no fuese porque nos llevamos dos años y creo que si me acercase a ti podría quemarte sin querer. Tendría que coger tu corazón con todo el cariño y cuidado, como una pieza de arte, nunca me perdonaría romper un pedacito de ti.

I told you "keep safe, okay?", 'cause during all this time we said " I love you" without words. We hold hands, almost, and I hold yours tightly. Tight, because I wanted to order the time to stop moving and promise him I would give my life, if he made the moment everlasting. 
I looked at your eyes and fell again. I realised that they weren't only green but also brown, as mines. You will have my eyes in yours, for ever.